lunes, 8 de junio de 2009

MENFHYSTO


Te imagino sentada y desnuda
con esa mirada tuya oscura de deseo,
tus brazos descansando sobre los brazos
del sillón de tu cuarto, bajo la ventana.
Es un sillón viejo, pero cómodo.
Además estimula mi fértil imaginación
y comienza a excitar la tuya…
Ahora es cuando yo me arrodillo frente a ti,
entre tus piernas, y doy de comer a mi ansia
a tu costa, porque esta noche sólo aspiro
a escuchar tus gemidos, tu respiración entrecortada,
y como balbuceas mi nombre
para pedirme que siga, que pare, o que me acerque a tu boca.


MENFHYSTO

1 comentario:

menfhysto dijo...

dedikado a ya sabes kien¡¡